lunes, 13 de febrero de 2017

LA SANTA ESCULTURA

─Madre tienes el pelo tan largo y sin brillo.  

─Sí hija pero ve tú, entra rápido o pierdes el turno.

─ ¿Y tú qué vas a hacer mientras?

 Miré alrededor y vi una iglesia.

─ Voy a sentarme justo en esa banca a leer.

─ Ma, por favor ahí sentada, no te vas para otro lado, siempre que salimos te desapareces y vuelves muerta de la risa viendo cómo nos angustiamos.

─ Camino unos pasos y  ustedes se agobian.

─ ¡Ma, aquí por favor, no te muevas!

─ Sí, lo prometo, vete ya.