
Sentado en
la mecedora, el abuelo se balancea con suavidad, acompañando al viento que lleva el olor del
café mañanero a toda la hacienda. Mira la colina donde
tiene la plantación y sonríe al ver
llegar a David, su nieto.
“¿Abu de dónde salió el
café?”
“De una leyenda.”
El
abuelo sienta a David en las piernas, lo besa y le muestra el horizonte: Dicen que el dios Xisqua
descubre un nuevo mundo de dioses y mortales al otro lado del mar. Envía un
ejército al mando de su amada Cafaee a esas tierras pero la embarcación pierde
el rumbo y una fuerte tempestad hace que naufraguen. Están desconsolados,
algunos mueren ahogados y con ellos muere el sueño de ver una nueva tierra. Una ola gigante los
arrastra hasta la playa y cansados duermen hasta llegar la noche, iluminando la luna unos ojos
listos para el ataque.